Desde el otoño de 2009, las fuentes de luz ineficientes desde el punto de vista energético han ido desapareciendo gradualmente del mercado, de acuerdo con la normativa europea, para favorecer el uso de tecnologías LED más eficientes y sostenibles.

Según la Directiva ErP (EC) 244/2009, a partir del 1 de septiembre de 2018 ya no se podrán fabricar ni vender las lámparas halógenas que emiten luz omnidireccional. La mayoría de ellas usa casquillo E27 o E14 y proporcionan iluminación genérica.

Con esta medida, Europa dice adiós a este tipo de iluminación ineficiente y contaminante que será reemplazada por la tecnología LED.

El adiós a las lámparas halógenas significa que, a partir del próximo otoño, los profesionales deben replantearse sus compras y optar por el gran número de alternativas LED que hay disponibles en el mercado como las lámparas LED, eficientes en términos de energía y costes.

El precio más elevado de los modelos LED se amortizará rápidamente a través de las facturas de electricidad, que se verán reducidas de forma significativa, y una vida útil de los productos considerablemente más larga.