En WE Servicios Energéticos hacemos todo lo que está en nuestra mano para estar al tanto de la actualidad de la eficiencia energética y a fecha de hoy, la transición hacia modelos de consumo sostenibles está más viva que nunca.

La energía distribuida se postula como una alternativa real para asegurar un futuro energético más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Desde el año 2010, el coste de instalaciones fotovoltaicas ha disminuido un 70%, eólica un 25% y el almacenamiento de energía por baterías un 65% respecto a los costes estructurales de ese año; este factor junto a la derogación de algunas normativas vigentes hasta este año, han favorecido la implantación de instalaciones de energía distribuida para autoconsumo.

A continuación, desglosamos los aspectos que desde WE Servicios Energéticos consideramos clave para presentar al consumidor esta forma de generación y gestión de energía.

El término energía distribuida, hace referencia a la generación y gestión de energía eléctrica de forma descentralizada, lo más cerca posible de su lugar de consumo a través de, principalmente, fuentes de energía renovable.

El funcionamiento de estas instalaciones consiste en elegir la fuente de generación de energía por la que se va a optar, pudiendo ser una o un mix (solar, eólica, biomasa, biogás, u otros) y la forma de almacenamiento y conexión a la red interior del consumidor, pudiendo ser tanto un particular como una empresa.

Según la tipología del sistema a instalar, se dividen en tres instalaciones:

Generación distribuida: El usuario mantiene su conexión a la red, que utiliza en momentos en los que no hay disponibilidad de generación debido a la intermitencia natural de las fuentes renovables. La energía generada puede ser utilizada para consumo propio (autoconsumo) o para ser vertida a red, vendiendo los excedentes producidos a la Distribuidora.

Este tipo de proyectos de generación distribuida son los más habituales y es una práctica cada vez más frecuente.

Generación distribuida + Integración de sistemas de almacenamiento: Al nivel anterior se la añaden sistemas de almacenamiento de electricidad, como las baterías. De esta forma se reduce la dependencia de la red, y se puede gestionar el excedente de energía almacenándola para un posterior uso.

Instalación Off – Grid: El usuario no está conectado a la red, ya que toda la energía que consume proviene de fuentes renovables generadas localmente en una pequeña red creada en sus instalaciones. Esta red requiere, además de baterías para almacenamiento, un sistema capaz de garantizar la estabilidad y operatividad de la red.

Se suelen conocer como microrredes, porque tienen las mismas capacidades que una gran red.