El último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el proceso de sustitución de contadores señala que a la conclusión del año 2018, en España ya había más de 26,8 millones de equipos con capacidad de telemedida y telegestión integrados en la red. Esta cifra representa el 99,14% del total de los contadores existentes con una potencia contratada igual o inferior a 15 kW.

Los contadores digitales, permiten a los consumidores acceder tanto a sus lecturas horarias como acceder a su curva de carga a través de los portales web de las Distribuidoras y conocer de esta forma sus pautas de consumo y qué energía están demandando en cada momento; lo cuál facilita sobre todo a las empresas establecer modelos de producción  más eficientes y optimizar sus consumos.

Es a la CNMC como órgano oficial,  a quién corresponde la labor de supervisar en qué medida se está facturando a los clientes con los nuevos sistemas.

La normativa estableció un calendario para realizar progresivamente las sustituciones; al tratarse de un proceso técnicamente complicado, las compañías podrían sustituir los contadores analógicos por contadores digitales de forma gradual, cumpliendo los siguientes plazos:

  • A fecha 31 de diciembre de 2014, un 35% del total del parque de contadores de hasta 15 kW de potencia contratada debían estar sustituidos.
  • Entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2016, debía sustituirse un 35% adicional.
  • Entre el 1 de enero de 2017 y el 31 de diciembre de 2018, el 30% restante.

No obstante, en diciembre de 2017 se modificó la normativa, dando un margen a las empresas distribuidoras para que pudieran mantener hasta un máximo del 2% del total del parque de contadores sin sustituir, siempre que fuera debido a causas no imputables a la misma. Este hecho debía ser debidamente justificado y aprobado por la CNMC.

Además del proceso de sustitución, la normativa establece que las Distribuidoras tienen la obligación de poner a disposición de los comercializadores la curva de consumo horario que sirve de base para la facturación de la energía en el mercado de cada consumidor.

El siguiente mapa muestra el estado de los contadores, provincia a provincia:

Desde WE Servicios Energéticos vemos este proceso muy favorable para los clientes, ya que genera varias ventajas para los consumidores finales.

La CNMC considera necesario que la finalización del plan de sustitución vaya acompañada de una serie de mejoras en la normativa. En concreto, que se flexibilice y se eliminen restricciones que limitan los derechos de los consumidores frente a las nuevas posibilidades que ofrece esta tecnología.

En este sentido, el consumidor está pagando el coste del alquiler del contador, que es superior al de los antiguos equipos analógicos; además, se debería reconocer a los distribuidores los costes de implementación de los sistemas de gestión y tratamiento de la información.

La CNMC reclamó estos cambios hace unos meses, advirtiendo que a los consumidores con contadores digitales que no están integrados en red se les debería cobrar el precio del alquiler del equipo analógico.

En relación a ello, y aunque el grado de integración de los sistemas de telegestión es elevado, la CNMC considera necesario fijar un plazo máximo de 3 meses desde que se sustituye el equipo hasta que se integra en los sistemas de telegestión.